AlimenTerra es una red de organizaciones europeas comprometida con el desarrollo de acciones concretas y de cooperación con el fin de crear un sistema alimentario verdaderamente sustentable en Europa. Los miembros de AlimenTerra proceden de 7 países europeos: Francia, Italia, los Países Bajos, España, Irlanda, Hungría, el Reino Unido. Representan el conjunto de la cadena alimentaria, desde las cámaras agrícolas y los organismos de desarrollo rurales, ONGs, y portadores de iniciativas alimentarias locales hasta las cooperativas de productores sustentables.
Actuar como polo de información y coordinación: conectar a la gente y las estructuras, buscar financiaciones, aumentar su propia capacidad de experticia, compartir los conocimientos técnicos sobre metodología de proyectos, apoyar a los miembros en sus acciones y ofrecer servicios convenientes a la gestión de proyecto.
Ayudar al surgimiento de una vía política y filosófica para el futuro, por la organización y el apoyo al intercambio de información y debate, tanto para AlimenTerra como para el gran movimiento por un mundo ético, solidario y sustentable.
Servir de catalizador a las nuevas ideas y a los nuevos proyectos.
Emprender acciones concretas: recopilar datos, comunicar, desarrollar y realizar proyectos.
Principios:
Cada individuo y la sociedad en su conjunto tienen derecho a una alimentación sana y equilibrada.
Los consumidores tienen el derecho a acceder a toda la información sobre el origen y las condiciones de producción de sus alimentos.
El sistema alimentario debe orientarse prioritariamente hacia los valores humanos, preservar y apoyar la multifuncionalidad y la gestión responsable de los territorios rurales. En consecuencia, la producción alimentaria no puede ser regulada solamente por las leyes del mercado.
La producción alimentaria debe desarrollarse hacia un sistema ecológica y socialmente duradero, que garantice la promoción de la salud de las personas y de la sociedad en su conjunto, garantizando el bienestar animal y apoyando sistemas de producción familiar.
La agricultura y la pesca son y deben vincularse inextricablemente con los territorios; la producción debería orientarse hacia los mercados locales y cooperativos.
Debería existir un sistema de precios equitativos para los productos agrícolas y alimentarios que refleje el coste social, económico, y medioambiental real. Los productores tienen derecho a precios equitativos y a un apoyo que tome en cuenta su contribución social y económica y su papel en la gestión del medio ambiente rural.
Los recursos genéticos son patrimonio de toda la humanidad. La bio-piratería de las variedades local, las patentes sobre los seres vivos y la introducción de variedades estériles deber estar prohibido.
La calidad alimentaria debe incluir la diversidad de la producción alimentaria; la diversidad de sus sistemas alimentarios es un pilar de la cultura europea.
Una alimentación sana y de calidad debe ser prioridad en las políticas públicas, y la educación para la alimentación debe ser una prioridad fomentada por las instituciones públicas y privadas en todos los niveles.
Propuestas:
Incitar/fomentar las iniciativas locales y de cooperación en todos los niveles, que refuercen sistemas alimentarios y agrícolas duraderos.
Crear un sistema de certificación complementario a las señales de calidad, que tenga en cuenta la durabilidad de las explotaciones agrarias y que reconozca la importancia de los criterios sociales.
Elaborar una carta europea de restauración colectiva pública y privada que incluya el bienestar y la salud de nuestras sociedades.
Dar prioridad a una alimentación sana y de calidad en la definición de las políticas alimenticias. Desarrollar acciones colectivas y movilizar la opinión pública en relación al hecho de que otra alimentación es posible.
Desarrollar un programa de educación a la alimentación coherente, que haga el vínculo entre una alimentación sana, una producción duradera, la cultura alimentaria y la biodiversidad.
Desarrollar una red europea durable y profesional, que agrupe a todas las organizaciones o a individuos a niveles locales, nacionales y europeos, y que garantice que sus propuestas se transformarán en actos.
Para Alimenterra, un sistema alimentario sustentable debe ser:
Local: resultante de la fuente más cercana posible, más práctica y más dotada con activos sociales, medioambientales y económicos.
Sano: componente de un régimen alimentario equilibrado, sin riesgo de contaminación química u orgánica.
Basado en un comercio equitativo o solidario entre productores, transformadores, minoristas, y consumidores.
Respetuoso de los derechos de los empleados del sector alimentario en términos de salarios y condiciones de trabajo.
Beneficioso o poco agresivo para el medio ambiente en su producción (con ayuda de métodos agro biológicos y la utilización de la lucha integrada).
Accesible en términos de localización geográfica.
Aplicando normas superiores de bienestar animal tanto para la producción como para el transporte. Garantizando la seguridad alimentaria de los habitantes, cualquiera que sea el lugar donde vivan.
Socialmente abierto a todas las categorías sociales.
Fomentando los saberes y la comprensión de la alimentación y sus valores culturales.
Fomentando y apoyando la biodiversidad.
Todo etiquetado o información sobre el producto debe ser estrictamente exacto.